martes, 21 de diciembre de 2010

Desde el Prisma de la Esencia...


Miré desde el prisma de la esencia y pude comprobar que seguían sentadas todas esas personas en sus respectivos asientos. Nadie se había levantado, cosa que me llenó de satisfacción al sentir que el palco de mi corazón continuaba repleto de grandes almas, almas que un día compartieron camino junto a mí.

Desde el filo del escenario pude percibir sus sonrisas al ver mis ojos llenos de ilusión, sentí los aplausos cuando la felicidad interpreta el papel principal, aprecié que mis lágrimas eran enjuagadas cuando la tristeza rondaba las bambalinas del telón y el respeto al guión como colofón a todo lo que mis ojos vieron.

Querido público, vuestra esencia sigue latente en cada rincón de mí, pero quiero sepáis que mis brazos se mueren de ganas por rodearos con cariño, que mis labios almacenan besos para daros, que os sigo echando de menos y que no tendría mejor regalo que volveros a ver de nuevo sentados en una mesa grande junto a mí.

El cartel de “no hay billetes” está colgado en la puerta de mi teatro, mejor que la esencia prefiero la presencia, así que a todas las personas que me quieren, a las que quiero, a las que me quisieron, a las que me querrán y a las que volverán a quererme, A TODAS OS DESEO FELIZ NAVIDAD!!!

martes, 23 de noviembre de 2010

Cada una por su lado…


El apeadero de aquella estación se asemejaba al vacío de un jarrón cuando las flores quedan marchitas y hay que quitarlas. El viento barría maltratando los pocos papeles que quedaban y las nubes grises anunciaban agua. Era una tarde del mes de noviembre que se ceñía a sus características al pie de la letra.

Pintoresca escena la que se observaba en la cafetería. Tras un humeante café se escondía aquella palabra que utilizamos como último recurso y justo a su lado se mordía las uñas aquella otra que llevamos a cabo para no desesperarnos.

- ¿Esperas a alguien?- preguntó esta última
- Pues sí, si te soy sincera siempre estoy esperando, nunca ceso mi actividad y soy la última en irme de la mente y del corazón.
- No te entiendo, ¿puedes explicarme eso de “soy la última en irme”?
- Bien, te diré que soy el sentimiento de que las cosas mejoraran o irán mejor cuando van mal. Para otras personas soy una virtud, que junto con la fe y la caridad formamos un trío indisoluble, ¿me entiendes?
- La verdad es que no, pero bueno, me queda claro que no dejas de ser un sentimiento y como tal eres tan abstracta como los sueños…
- ¿Y tú quién eres para decirme eso?- preguntó coloreada de verde
- Yo simplemente soy una actitud, un rasgo de personalidad humana. Me utilizan para soportar contratiempos y dificultades. Por cierto, hay algo que compartimos!!!
- ¿Si?, ¿el qué?
- Pues que también me consideran una virtud. Virtud de quienes saben sufrir y soportar las decepciones y adversidades con fortaleza y sin lamentarse.
- Vaya, no está nada mal, pero ¿realmente consiguen algo con tu presencia?
- Dicen de mí, que las personas que me llevan a cabo esperan con calma a que las cosas sucedan. Escucho casi a diario que hay que dar tiempo a lo que no depende de uno mismo. ¿Y contigo se alcanza algo?
- Como te he dicho antes, solo soy un sentimiento. Ayudo a los mortales a que no caigan en la desesperación. Soy como esa vela que, a duras penas, permanece encendida cuando el aire se emplea con fuerzas. Soy la compañera del amor cuando éste no es correspondido…soy la eterna condena del que me tiene presente todo el día.
- Vaya dos!, mejor que nos separemos y lástima de la persona que tenga que emplearnos a la vez…
- Tú lo has dicho, espero no encontrarme contigo en el mismo vagón. Nadie merece que vayamos juntas en su viaje…

Mientras tanto, los trenes bailaban sobre las vías. Nadie bajaba y nadie subía, paraban sin sentido, pero así estaba establecido, había que parar.

A R.V.


viernes, 5 de noviembre de 2010

Li(fe)berada


Desvelada aquella noche levantose de la cama,

sin zapatos calzados desnudos sus pies quedaban.
Sin destino trazado por el pasillo deambulaba,
y sin horizonte nuevo sus ojos tropezaban.

Perdida en la noche oscura, encontrarse deseaba,
y encendiendo mil luces creyó que lo lograba.
Sentose sin asiento en el escalón que no estaba
sintiendo el frío eterno de la soledad llamada.

Mirose al espejo de la esperanza condenada,
dibujando una sonrisa que sus labios malgastaban.
Lavose la cara sin agua que le aclarara
ese mar de dudas que a su corazón castigaba.

Rompiose las costuras del vestido de su alma
dejándola libre como el sol de la mañana.
Riose de la pena, de la injusticia más amarga
y sintiose que por dentro su mar ondeaba calma.

Bendita la hora de la decisión tomada
Callejones sin salidas convirtiose en lindas plazas.
La fuente de su vida manantial de esperanza,
correteando mariposas de colores dibujadas.

De la mano pasea con su persona encontrada
regalando flores frescas a su vida olvidada.
Sonríe sin pereza porque ésta no colapsa
la felicidad de reconocerse en el agua reflejada.

A  R.V.

martes, 5 de octubre de 2010

Felicidades pequeña!!!




Hoy hace un año que Clara llegó a mi vida, desde entonces todo cambió para siempre. Así que su tita, aprovechando que hoy es su cumpleaños, ha decidido regalarle algunas palabras que ha unido con cariño para ella.



Centinela quiero ser de tus sueños más preciados,
pasear por el firmamento sujeta de tu mano.
Mostrarte las estrellas que tanto significaron
y descubrir aquellas otras que nunca nos enseñaron.

A mi vida llegaste y para siempre la has marcado
despertando en mi interior un cariño deseado.
Amor es la palabra que más he profesado
en este año de vida que a todos nos has regalado.
Que siempre sean nubes tu camino allanado,
pisando firme el suelo para alcanzar lo planteado.
No olvides que me tienes para siempre a tu lado,
apóyate en mi hombro ante el ímpetu truncado.




Como siempre, te quiero

martes, 14 de septiembre de 2010

Tejiendo



Tejiendo a mi gusto el corazón que quiero,

cobijándome del frío del rostro sereno.
De suave lana e hilos de seda
abrigando mi alma de la falsa moneda.
Punto entrelazado, corto y holgado,
símbolo del amor sin obligación entregado.

La venda de la fe devuelta queda,
ojos liberados de la pertinaz ceguera,
El pecho de la libertad luce por fuera,
ondeando el color libre de su bandera.
El horizonte trazos de esperanza flamea,
sin que ésta se convierta en inmortal condena.

Rayos del rubio sol a la puerta llaman,
acompañado de la lluvia para días en calma.
Horas que laten a ritmo de tango,
anuncian la llegada del momento esperado.
Sigo tejiendo el corazón que merezco,
meciéndome en la humilde silla de mis ancestros.

miércoles, 18 de agosto de 2010

A punto de...

A punto de caer,
de olvidar.
A punto de querer
de llegar.
A punto de llorar,
de parar.
A punto de reír,
de avanzar.

A punto de nada,
pero con ilusión.
Sin saber si llegará
o por el contrario, no.
A punto de todo,
pero sin ser,
atrapar la esperanza,
o dejarla marchar.

A punto de…,
incertidumbre asegurada,
de oferta tengo la impaciencia,
inquietud en bolsas de regalo,
el momento envuelto en ausencia,
a punto de…,
desasosiego para qué, para nada.

martes, 10 de agosto de 2010

Momentos fugaces




Miró varias veces hacia la izquierda para asegurarse de que la incorporación que debía realizar fuera lo más segura posible. Eran las tres de la tarde y la carretera que conducía a su pequeño pueblo estaba colmada de tráfico; camiones muy lentos cargados de todo tipo de mercancías, coches de diferentes colores, motos que se colaban entre un vehículo y otro, y ella como eje principal de su propio mundo. Estaba tan concentrada en lo que hacía que por momentos pensó ir sola, nada la entretenía ni le restaba atención. Pensaba únicamente en llegar para disfrutar de unos días de vacaciones, eran las fiestas de su localidad. El reencuentro con familiares y amigos que, desde hace un año no veía, era el principal objetivo de aquella persona que soñaba despierta.

Al volante llevaba su humilde coche, ese que en muchas ocasiones había sido y es objeto de burlas por parte sus compañeros, por tener el color que tiene y por lucir cristales tintados al más puro estilo cani. –No te pega nada ese coche amarillo, podías pintarlo o comprarte otro- le decían más de una vez. No le importaba, sabía que lo hacían sin maldad, y también era consciente de que por ahora no podía tener otro y sólo pedía a su Dios que no le pasara nada y que le durase mucho tiempo. -Lo importante es que me lleva y me trae a mi trabajo- decía una y otra vez cuando cuestionaban el dichoso automóvil.

El calor era sofocante, la calzada serpenteaba arrojando altas temperaturas y la circulación cada vez se ralentizaba más. Era periodo de jornada continua y todas las personas salían a la misma hora de trabajar, parecía el puente una feria gigante donde cada cual era dueño de su propia atracción. El aire acondicionado en lo más frío y en la máxima potencia, música para todos los gustos y cada uno con el suyo propio, y grandes dosis de paciencia para no desesperar en el intento, era la única forma de pasar lo mejor posible aquel interminable atasco que, como si de un ritual se tratase, se repetía cada día y a la misma hora.

De repente, algo sucedió que rompió la monotonía del instante, una mirada se coló en su coche sin pretensiones de decir adiós. Miradas furtivas lanzadas una y otra vez pusieron nervioso aquel corazón que no entendía lo que estaba pasando, pero que latía con más fuerza y a ritmo acelerado.
Seguía conduciendo sin poder evitar devolver las contemplaciones a esa persona que estaba llenado de color aquel asfalto gris de una tarde cualquiera.

Bailes de coches y kilómetros estaban paralizados por un momento fugaz. Carla deseaba que el tiempo cayera en el más profundo letargo y la fantasía tornara hacia la realidad, para comprobar que lo que estaba sintiendo no era el espejismo del cansancio de una dura jornada. Todo su cuerpo temblaba cuando miraba hacia su izquierda y ahí estaban esos ojos aceitunados que, llenos de chispas iluminaban su rostro. La sonrisa no se desdibujaba de su cara, estaba llena de alegría y felicidad, sin saber porque, esa persona que había salido de la nada, despertó en ella una extraña inquietud que desde hacía algún tiempo la tenía perdida por completo.

-¿Quién era aquel extraño que se había instalado de vecino?, ¿de vecino o de admirador?-, se preguntaba sin respuesta una y otra vez, pero con el firme deseo de que no desapareciese de su vista, no podía terminar el trayecto, no quería que todo se esfumase sin saborear cara a cara la intensidad de una pupilas tan brillantes como el mismo sol.
Seguían de frente, como un rebaño de ovejas buscando un sitio a la sombra donde pastar placidamente, por ahora ninguno de los dos había cogido un camino diferente al que llevaban, avanzaban hacia la misma dirección, todo ello sin apartarse la vista, una y otra vez repetían aquellas miradas que hablaban de forma callada para decir mil cosas distintas.

Sin ella quererlo faltaban mil metros para que tomase el desvío de la derecha, en breve se apartaría de aquel sendero que unos minutos le había llevado a la gloria, aunque guardaba la esperanza de que su admirador hiciese lo mismo, pero no fue así, eran direcciones diferentes las que llevaban desde un principio y el destino no quiso que anduviesen más metros juntos.
Puso el intermitente para proceder a la incorporación mientras que él se preparaba para lanzarle un beso profundo alimentado por su corazón. Con fuerza puso la mano en su boca y se despidió con ese beso que le hubiese gustado postrar en sus labios.

Cada día, cuando desanda el camino de vuelta a casa, busca de forma esperanzadora aquellos ojos negros que la colmaron de ilusiones nuevas en momentos fugaces.


Relato presentado en el "II Encuentro Literario Internacional Letras de la Posada" (Montellano)








lunes, 19 de julio de 2010

Algo que me gustaría contarte…



Hola cariño, me gustaría contarte algo para que cuando seas mayor leas estás palabras y reflexiones detenidamente en lo que te voy a decir.
No sé si serás del equipo al que tu padre me enseñó a querer, sé que es muy sufrido ser del Betis, pero me gustaría que compartiéramos colores, no sé si te gustará el fútbol, pero hoy quisiera ordenar una serie de conclusiones que he sacado después de que nuestra selección de fútbol ganara su primer mundial.
No me basta quedarme en los hechos de forma fría, me gusta reflexionar y tomar ejemplo de lo que las personas hacen bien en un momento dado para seguir aprendiendo, nunca olvides que somos parte de un todo del cual aprendemos lo bueno y lo malo, pero te daré mi primer consejo, quédate siempre con lo bueno, lo malo no merece la pena y además te resta en tu camino hacia la felicidad.

El primer partido que jugó “La Roja” no resultó victorioso, perdimos por un gol ante Suiza, íbamos de favoritos y resultó toda una sorpresa. Sin tregua alguna perdimos la confianza en el equipo, no pudimos esperar a ver como terminaban los encuentros de la primera fase para bombardear a las personas que nos representaban en el mundial.
De este primer partido saco la primera conclusión, somos personas y como tales fallamos, aunque hubiéramos sido los mejores en competiciones diferentes.
No esperes a que todo te salga siempre bien, pero debes hacer las cosas lo mejor posible, y ten presente que estarás expuestas a miles de críticas, unas de forma constructivas y otras destructivas, quédate con las primeras y deseo que las segundas no te afecten demasiado, emanan de voces envidiosas y con sed de egoísmo.

Pues bien, ese fue el primero, el próximo en retarnos la selección de Honduras, de este tengo que decirte que tu padre fue testigo al presenciar en directo el partido en Sudáfrica. Trajo suerte y ganamos por dos goles, después nos vimos con Chile y volvimos a ganar, con la garantía de que pasábamos a octavos de final, perecía que la cosa iba mejorando, pero aun así no confiábamos del todo en nuestro equipo.

En la siguiente fase nos esperaba nuestra vecina Portugal, ya nos veíamos fuera del mundial, porque en sus filas jugaba un tal Cristiano Ronaldo que daba la imagen de poderoso, pues bien ninguneamos a tal personaje, no se le vio en los minutos jugados y encima supimos hacerle un gol que nos permitió pasar a cuartos.
Segunda conclusión que quiero hacerte llegar, una persona sola no puede ganar un partido por muy buena que sea, para trabajar en equipo todos tienen que aportar su granito de arena. Intenta siempre aportar el tuyo allá donde estés.

Paraguay sería la siguiente selección en medirse con la nuestra en el terreno de juego, volvimos a ganar y ya estábamos haciendo historia. La primera vez que España pasaba a semifinales, claro que tendría que verse la cara con una selección fuerte, Alemania. Todos estábamos muy contentos porque habíamos subido un escalón que parecía infranqueable, pero muy pocos pensamos en que ganaríamos de nuevo, derrotar al equipo Germán era algo casi imposible. Pues lo hicimos, fue un partido elegante por parte de ambas selecciones, un juego limpio el que nos regalaron y el pase a la final del mundial, no nos lo podíamos creer. La noche duró hasta el amanecer festejando un hecho que nos unió a todos los españoles, daba igual del equipo que fueras, ya sólo había uno, la Selección Española “La Roja”.
Tercera conclusión, se hace camino al andar, el respeto se lo gana cada persona en su trabajo a diario.

11 de julio de 2010, final de la copa del mundo, España-Holanda. Clara, este partido fue de infarto, el juego del contrario todo un ejemplo del anti-fútbol, no se pudo jugar más sucio y para colmo el árbitro estaba acostumbrado a esa clase de encuentros… Pero ahí estaba España, no se dejaba llevar por el mal juego de su rival. Se dejó la piel en el campo demostrando en todo momento que era un equipo.
Ambos tiempos se agotaron sin determinar quien era la selección campeona, tuvimos que ir a la prórroga y a falta de algunos minutos un humilde Iniesta, con un gol magistral, nos hizo tocar la gloria con los dedos. Campeones del Mundo!!!!
Cuarta y última conclusión, con humildad, respeto, ganas, esfuerzo e ilusión se puede llegar muy lejos.

Cielo, los sueños hay que perseguirlos con los ojos abiertos porque cuando menos te lo esperes dejan de serlo para convertirse en realidad. Te quiero, nunca lo olvides.

miércoles, 7 de julio de 2010

Mi querida Dory


Por muchas veces que vea “Buscando a Nemo” no me canso. Aunque de forma cuidadosa tiene pinceladas infantiles, considero que el eje central de la película es muy maduro. Pone en evidencia, a través de sus personajes, la vida misma.
Cada uno de estos seres animados actúan siendo frutos de sus circunstancias, interpretan el papel de su vida y siguen la corriente que más le gusta, la que no le queda más remedios o la que quieren aparentar…escenarios habituales en nuestro día a día.

Si tuviera que elegir un sólo elemento, personaje o escenario de la película me quedaría con Dory, sin lugar a dudas. Es fantástica en todos los sentidos, me gustaría ser como ella o rodearme de muchas como ella, y os diré el porque;

- Es una amiga que aparece en el momento preciso y a la hora exacta, sin necesidad de ser llamada y sin pereza alguna.
Marlin es un pez viudo torturado por la fatalidad, pues una tragedia le despojó de los hermanos y de la madre de Nemo, dejándolo sometido a la vulnerabilidad y a merced de los miedos. Para colmo pierde al único hijo que le queda y cuando peor estaba aparece Dory.

- Su forma de vivir la vida. Le contagiará a su amigo Marlin otras formas de pensar y le inculcará valentía y fuerzas para no rendirse ante las tempestades. No hay nada mejor que arrancar una sonrisa cuando los ojos están inundados de lágrimas, ella lo consigue.

- Positividad. A lo largo de la película se encuentran con miles de desafíos y dificultades. Me fascina de ella la forma de superar los obstáculos, a todo le pone un poco de humor y no ve la negatividad del momento. Cuando tienen que atravesar el campo de medusas lo hace de forma magistral, pasa por encima del problema y para colmo se lo pasa súper bien saltando de unas en otras.
Con ella aprendí lo que significa tener “memoria de pez”, cosa que en más de una ocasión me gustaría tener, así podría borrar los recuerdos recientes que me hagan daño.

Y me quedo con una frase de ella; "Sigue nadando, sigue nadando, sigue nadando,nadando,nadando...."

lunes, 28 de junio de 2010

Today I will take only…


Hoy me lo tomaré solo, sin leche y sin descafeinar. Ya está bien de manchar lo negro por excelencia, ya está bien de quitar la pureza a lo natural.
Lo quiero muy caliente y con aroma, que me recuerde a los besos que quedaron dormidos en la noche oscura, aquellos que se perdieron por no darlos en su momento, esos que se olvidaron de la locura.
Quiero despertar de una vez por todas del letargo que me provocan los momentos que debo evitar, no tiene sentido correr en sentido opuesto a la línea de meta. No quiero experimentar la idea de nunca llegar.
Solo y cargado, que la cafeína recorra mis sentidos y los haga vibrar. Quiero que huela al que mi abuela molía, quiero sentir la añoranza de lo que realmente tiene valor e importancia.
Por ahora no quiero azúcar, experimentaré el sabor intenso de lo amargo, pondré a prueba olfato, gusto y tacto. Me prepararé para el terrón que ha de derretirse en mis labios, ese que llegará cuando menos me lo espere y endulzará el latido de mis abrazos.

Un café solo, por favor, me lo tomaré conmigo.

viernes, 28 de mayo de 2010

A mis amigos, poquitos, pero buenos...


Con esta magnífica viñeta de Ramón quisiera poner en valor a mis amigos (cuando hablo de amigos me refiero a ellos y a ellas). La moraleja de la misma queda clara “un AMIGO, quizás no sea capaz de levantarte, pero buscará la forma de no dejarte caer”

Mi agradecimiento a quien me enseñó, en breve espacio de tiempo, que la vida tiene más colores que los convencionales, a esa persona que no le importó la distancia para mantener viva y grande una amistad, a ese par de dos que siempre tienen su casa abierta para que yo me sienta agusto y arropada y a las que se alejaron, pero siguen viva en mi corazón y a todas aquellas personas que alguna vez en el camino fueron consideradas o se consideraron AMIGAS.

Gracias de todo corazón por estar conmigo, por mimarme, por regalarme sonrisas, abrazos y besos. Gracias por darme un sitio privilegiado en vuestras vidas y por tratarme con suma importancia y respeto.

Gracias por no dejarme caer!!!

Un besazo.

martes, 18 de mayo de 2010

Aparta la piedra del camino...


Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú. Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú. Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, hazlo tú. Sé tú el que aparta la piedra del camino. Gabriela Mistral (Premio Nobel de Literatura)

Una nueva primavera nos ha dado la bienvenida, despiertan los campos de su letargo y miles de colores, de todas las tonalidades, están presentes en las flores formando una acuarela de difícil imitación. Maravillosa postal la que todos los montellaneros y montellaneras tenemos el privilegio de guardar en nuestras retinas para siempre llevar a gala nuestro pueblo.

Estampa bonita, sin lugar a dudas, pero como todo en esta vida tendrá algunas piedras con la que podamos tropezar, habrá zonas sin flores que nuestros ojos no apreciaron en un primer momento y el sol en ciertas ocasiones no brillará como más nos guste. En esos momentos donde la fuerza flaquea y el ánimo no nos acompaña, es cuando debemos de sentarnos y pensar en el camino, en el sendero de nuestra vida, en las huellas de nuestras pisadas y en las que están por dejar marcadas en la tierra. Reflexión es la palabra que utilizaría en ese caso, no pasa nada si empleamos algunos de nuestros preciados segundos en analizar el camino andado y decidir si es el adecuado o tenemos que emprender una nueva ruta.

Esas piedras a las que vemos como algo negativo y que, en algún momento nos pudieron hacer daño, serán siempre compañeras de viaje y fieles indicadoras de que no somos los mejores, de que podemos caer y tropezar cuando menos lo esperemos.

Somos conscientes de que la vida nos presenta muchas trabas, y derrochamos quejas por doquier, pero lo más importante, y quizás no nos demos cuenta, es que somos capaces de levantarnos ante cualquier adversidad que se nos presente en ese trazado, al que hemos llamado camino.

Tenemos la posibilidad y poseemos los recursos necesarios para hacer que las cosas marchen mejor. De herramientas podemos utilizar la iniciativa, el esfuerzo, el valor, el coraje, la ilusión y las ganas de seguir andando y como posibilidad, ni más ni menos, que el nuevo día.

Este año cuando las carretas salgan y tus pisadas empiecen a marcar huellas, mira a tu alrededor y piensa en cada una de las personas que te acompañan, en las dificultades con las que han tenido que lidiar y, sobre todo, en la manera de apartar la piedra del camino.

(Artículo presentado en el Boletín de la Romería 2010 de Montellano)

lunes, 19 de abril de 2010

Destino


Miró el reloj de nuevo y marcaba las 14:30. La jornada había pasado ligera, pero a la vez muy lenta, miró la hora una y mil veces hasta que por fin llegó el momento.

Salió media hora antes de su trabajo, no podía llegar tarde a la estación. Su tren partía a las 16:00 horas y no podía permitirse el lujo de perderlo, así que recogió todas sus pertenencias y muy alegremente se despidió de compañeras y compañeros para emprender el camino elegido.

La primavera hacía algunos días que se había instalado en la ciudad donde trabajaba. El olor de los naranjos a azahar y los coletazos finales de un incienso colmado de melancolía impregnaban las calles eternas de un lugar maravilloso para la retina del visitante. Aun así, esa mañana el cielo se había despertado con ganas de llorar y alguna tormenta que otra había pillado desprevenido a más de un transeúnte que, después de un invierno pasado por aguas, había jubilado el paraguas hasta el otoño próximo.

Después de sortear los atascos, propios de la hora, y perder la calma en algún punto kilométrico llegó a la estación de trenes, su padre la esperaba para llevarse el coche, lo dejaría en un lugar seguro para que a su vuelta lo tuviera en perfecto estado. En ese momento la lluvia se empleaba con fuerzas, caían miles de gotas frías y en abundancia. Sin paraguas se bajó del coche, cogió la maleta y, con un beso, se despidió de su progenitor.

El agua en poco tiempo le había calado el cuerpo, sintió frío y rápidamente entró en la estación que, con la calefacción puesta le dio la bienvenida. Se sentó en uno de los bancos y esperó de forma impaciente a que el panel, anunciador de las salidas y llegadas, reflejara la vía de su tren. Se aseguró de no haberse dejado nada en el coche, comprobó que todo estaba en orden y abriendo el periódico por la primera página se dispuso a esperar...

miércoles, 7 de abril de 2010

…una vuelta detrás de otra



Pasaba una y otra vez por encima de ella, no paraba, hacía tanto tiempo que la conocía que le había cogido cariño, en alguna ocasión que otra, llegó a pensar que era amor lo que sentía, idea que volaba de su mente de forma acelerada cuando la realidad aplastante caía sobre su tiempo.

- Vivimos juntas bajo una misma esfera y ni si quiera te has parado un momento a conversar conmigo -le comentó un día armada de valor-.
- Lo siento, de verdad que lo siento. Mi cometido es dar vueltas, una detrás de otra y en el mismo espacio de tiempo y te aseguro que me gustaría pararme un poco, pero no quiero.
- No entiendo nada, te gustaría parar, pero no quieres, eso me suena a incongruencia, ¿no crees?
- Llámalo como quieras, tengo razones más que suficientes para no parar. Algún día comprenderás el sentido que motivan este ritmo de vida.
- ¿Razones?, pero si te vas a volver loca, ni el pulso de la muñeca va tan deprisa como tú. Si fueses a mi ritmo podríamos compartir una y mil cosas. Cogidas de la mano nos pasearíamos, más relajadamente, delante de nuestro jefe.
- Sabes que eso no es verdad. En el momento que paremos nuestro jefe pasará por encima de nosotras, como pasa por encima de todo el mundo.
- Ya mujer, pero nosotras somos aliadas de él, marcamos el ritmo para que nadie se pierda.
- Llevas razón, pero no somos imprescindibles. Pasará de forma parsimoniosa y nos pondrá a cada uno en nuestro sitio, eso te lo puedo asegurar.
- Tendré que darte la razón, de nosotras depende nuestra existencia, nada ni nadie latirá para que sigamos girando.
- Así es, por lo tanto, si quieres que siga pasando por encima tuya no dejes de seguirme.
- Vale, no dejaré de seguirte, pero dame un sólo motivo que me llene de ilusión.
- El motivo eres tú, siempre tú. Si parase en este preciso instante tus minutos dejarían de correr y las horas caerían muertas.



martes, 6 de abril de 2010

Felicidades!!!


Hoy, 6 de abril, no me detendré en reflexionar, no escribiré nada sobre lo injusta que es la sociedad. Hoy me detengo en felicitar a una de las personas más importantes de mi existencia, mi hermano. Aquella persona que desde el minuto cero de mi vida ya estaba conmigo y desde ese preciso instante os puedo asegurar que me quería con locura.

Como podréis entender no puedo ser objetiva al hablar de él, pero lo mejor de todo es que tampoco hay descripción mala que lo defina, o incluso llego a pensar que roza la perfección; dueño de la nobleza, la educación por montera, trabajador sin pereza, PERSONA EN MAYÚSCULAS, seguidor de la humildad y padre ejemplar.

Te doy las gracias por todo el apoyo que me prestas, por el tiempo que me dedicas, por estar siempre a mi lado y sobre todo por quererme.

Mis mejores deseos de felicidad y con la esperanza puesta en que nunca dejes de estar cerca mía.

Te quiero

miércoles, 24 de marzo de 2010

Jesús es juzgado por Pilato


Pilato tomó de nuevo la palabra y les preguntó: « ¿Qué hago con el que llamáis rey de los judíos?» Ellos gritaron de nuevo: «Crucifícalo». Pilato les dijo: «Pues ¿qué mal ha hecho?» Ellos gritaron más fuerte: «Crucifícalo». Y Pilato, queriendo dar gusto a la gente, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran. (Evangelio según San Marcos. 15, 12-15)

Al leer el anterior testimonio no parece que hayan pasado casi dos mil años, puesto que día a día escuchamos, vemos o presenciamos actos de rechazo, odio e incomprensión. No podemos mirar estos hechos como algo lejano en la historia y como si no nos afectasen a nosotros. El pecado de todas y cada una de las personas es el que crucifica a Cristo.

¿Quién no ha interpretado alguna vez en su vida el papel de Pilato?, alguien que se declara neutral, se lava las manos para dejar clara su indiferencia y para colmo tiene plena libertad de elegir al malhechor, para su puesta en libertad, y condena al Justo diciendo “vosotros lo habéis querido”.

Tenemos como triste costumbre juzgar por nada, pero lo más triste es que vemos como ese Pilato, que un día se lavó las manos delante de una muchedumbre débil, ahora no da la cara para decir lo que piensa, ¿de qué tiene miedo?, ¿por qué juzga a la sombra?

Y me hago otra pregunta ¿es más malo Barrabás o los que gritaron su nombre para su posterior liberación? No somos conscientes del testimonio leído, nos detenemos en analizar a la figura del delincuente y no nos paramos a pensar en el odio que emanaba de unas voces crueles que, sin sentido alguno se negaron a ver la justicia.

Eligieron la libertad de un desgraciado delincuente, pero detrás estaba la alternativa de rechazar la libertad de un inocente; el pecado se vistió como algo menos malo.

¿Qué hipocresía verdad?, desde su condena seguimos haciendo lo mismo, no hemos cambiado. Nos vestimos con las mejores galas para empobrecer nuestra alma, quitamos tiempo a la comprensión para dedicárselo a la crucifixión, o mejor dicho primero crucificamos y después se pone la cara de pena, para querer demostrar lo que no se siente.

Ese Jesús, incomprendido, juzgado y crucificado por nosotros, nos dejó un grandioso legado, el AMOR y nos encomendó lo mismo, AMOR. Es la herencia más preciada que tenemos y nuestra misión es que no se pierda generación tras generación.

Es hora de reflexionar y montarnos en el carro del cariño, del respeto, de la caridad, de la humildad y de la sinceridad.

martes, 9 de marzo de 2010

...se cerró

                                                                                         Foto: Gregorio Colago

Quiso cerrar la ventana y la cerró,

quedando las rejas muertas al balcón.

Ésta será la mejor manera, pensó.

Los segundos latían a contrarreloj.

No se me escapa el tiempo y lo intentó,

saliendo de prisa al escalón.

Los ladrillos de blanco pintó,

derramando el resto en su corazón.

Macetas de geranios descolgó,

y pétalos de todos los colores guardó.

domingo, 14 de febrero de 2010

Mañana volverá a ser nuestro día



Amor que todo lo puedes,
de locas y locos testigo.
Gracias por tomar mi mano,
gracias por llenar mi camino.

Soñador de quimeras nuevas,
dueño de mil pasiones,
enemigo de las fronteras,
hacedor de mis ilusiones.

Amor que todo lo puedes,
situaciones imposibles firma.
Ceguera del que te siente
corazón errante eres.

Has pintado mi sonrisa,
el brillo a mis ojos vuelve.
Gracias amor por darme,
amor que todo lo puedes.

…para ti

viernes, 5 de febrero de 2010

Cuando todos duermen...

Foto: Clemente Oliveros Mejías
Cuando todos duermen
despierta sueño,
mis ojos cerrados
no pierden el tiempo.

Cuando todos hablan
grito en silencio,
para que nadie opine
de lo que siento.

Cuando todos corren
despacio ando,
carezco de prisas
que no comparto.

Cuando todos ríen,
mi llanto callado,
de nada sirve
pañuelo mojado.

Cuando sola estoy,
acompañada me siento
y cuando apareces tú
compartimos el tiempo.

Y como dijera Carlo Dossi (escritor italiano) ¿Por qué, en general, se rehuye la soledad? Porque son muy pocos los que encuentran compañía consigo mismos.

viernes, 22 de enero de 2010

…de verdad, estoy cansada

Reconozco, y me pesa, que estoy cansada,
que las fuerzas del alma también se agotan,
necesito que no fijéis más en mi vuestra mirada,
y que callen para siempre vuestras bocas.

¿Eres capaz, por un momento, de oír el silencio?,
¿dejará tu lengua de ofender?
Tu cabeza, bájala del vaivén del trapecio
y respira, no quieras decirlo todo sin saber.

No os preocupéis tanto por mí, de verdad,
que no quiero a personas sin corazón,
no me merece la pena la sin razón
en cavernas colmadas de oscuridad.

Cuando me veas, no me abraces, ni me beses,
que las máscaras nunca me gustaron.
La pena se hizo dura al verte
y mis brazos rotos quedaron.
A esas "personas" que tanto daño hacen.

jueves, 7 de enero de 2010

Bésame...

Ven, dame un beso,
pero despacio.
Sintamos a la eternidad
rendida en nuestro labios.

Cierra los ojos,
imaginemos el silencio,
perdamos nuestras manos
sin atender al tiempo.

Calla, no digas nada,
sólo tus besos.
Necesito el aroma
para despertar el recuerdo.

Besos y más besos,
dulces, suaves y tiernos.
Tus labios, los míos,
no dejes pasar el viento.

Derrochemos,
no importa cuanto,
sólo importan los besos
derramados en mi lecho.

No te marches,
o mejor, vuelve pronto,
te espero donde me quedé
con el sabor tus besos.