miércoles, 1 de febrero de 2012

¡¡¡Buenos días, febrero!!!


Me he despertado con ganas de sentirte, de salir corriendo por tus días y de pasear por tus atardeceres… Quiero que ese día de regalo con el que cuentas este año clausure un bonito mes.

Veintinueve jornadas tendremos para celebrar el día mundial de lucha contra el cáncer, para vitorear el día del amor, para recordar que no permitiste que en tu mes se diera un golpe de estado y para gritar a los cuatro vientos, el día 28, que siento orgullo de ser de una tierra coloreada de cal y esperanza; sembrada de espigas doradas y de personas luchadoras, comprometidas y con ilusiones siempre renovadas.

¿Sabes? anoche, después de un día bastante ajetreado, abrí la caja de latón que, en su vida anterior había albergado carne de membrillo, y comencé a buscar algún que otro retal para que mi pasado estuviera, en cierta medida y sin excesos, presente y guíe a mi futuro a no cometer tonterías varias que hacen que el camino se ponga cuesta arriba cuando menos te lo espera.

Buscando y buscando, entre tanto retal, encontré mi presente. Madrugador, actual y sin pereza. Ese que día tras día me acompaña de la mano, por suerte para mí.
Sin malas intenciones, mi presente, me da un poco de ceguera. Es tan iluso que me arrolla, se alía con mi corazón, que es otro tontorrón, y ya está el dúo montado.

Mi presente no entiende de tibiezas, no está preparado para estar a medias, no quiere tonos grises en su paleta de colores, no sabe darse de forma racionada…

Mi pasado, alumbrado por algún que otro tropezón, le aconseja en muchas ocasiones -no te des tanto, que la gente se aturrulla. Tu transparencia siembra envidia ante el egoísmo disfrazado de bondad, no lo ves, pero así lo he vivido-.

Mi presente asiente y piensa que la teoría es fantástica, pero…la práctica la catea en demasiadas ocasiones, jejeje Así es, no puede ser de otra manera, la pasión le puede y olvida el daño rápidamente para sumergirse en otro mar de sueños. Zambullirse en la ilusión es un reto continuo que lo mantiene vivo.

Algunas veces pienso en una frase que leí y que tengo presente en más de una ocasión, y dice así “Tantos juguetes en el mundo, y la gente escoge los sentimientos”

¡Mi presente es sinónimo de sentimientos, cuiden de él!

¡Aquí me tienes, febrero! Mi presente viene conmigo. Mi pasado intentará guiarme, no sé si lo conseguirá, y mi futuro compra un libro en blanco para que quede constancia de él cuando ocupe el lugar del pasado.