miércoles, 29 de julio de 2009

No te digo yo...

Si es que todo no sirve para todo, con la cantidad de interruptores que hay en el mercado ¿por qué nos empeñamos en tener lo que nadie tiene?. Podemos ser originales, pero se puede correr el riesgo de que al final no quede como debiere o pueda parecer algo extraño, no se…

Pero vamos que eso pasa con todo, esa imagen es sólo un ejemplo de la cantidad de rarezas que nos vamos encontrando. No tenemos término medio, tenemos que destacar en cosas que sólo sirven para lo que sirven, en fin, que las personas raras catalogadas como tal quizás seamos menos que las que no tienen tal calificativo.

Encenderemos la luz divina..., todo sea para que los iluminados sigan inventando.