martes, 28 de junio de 2011

¿loca?


Oye cariño, tú que estás ahí, ¿puedes apagar ese silencio? ya me tiene un poco cansada, su monotonía descompasada me incomoda. Verás, no es que tenga nada en su contra, pero no me hace gracia el zumbido sordo que mis oídos reciben. Prefiero, aunque sea bajito, escucharlo y sentirlo mío. No quiero la imposición del mismo, y sé que tú puedes hacerlo. Rompe ya, ni te hace ni me hace ningún bien, quiero escuchar a qué saben los sentimientos de tu alma, quiero sentir el tacto de tus palabras cuando posadas quedan en mi corazón, necesito paladear el sabor de los “te quieros” cuando tus ojos hablan. Son tantos los años a tu lado que mis emociones contigo me parecen reales.

Ven, dime, siéntate a mi lado anda! Mírame, y comparte conmigo la luz tenue de esta tarde veraniega de colores anaranjados por el ocaso del sol, ¿has visto las formas de las nubes? resultan curiosas ¿verdad? caprichos del celeste cuando respira tranquilidad, parece ser que las manualidades no se le dan nada mal, ainssss, ya me gustaría a mi realizar esas figuras cuando mi humeante cigarrillo bosteza calma.

Espera un momento!!! oigamos la sintonía de aquellos pajarillos, sinceramente, no hay nada que me relaje más. Son geniales ¿verdad? y digo yo, ¿desafinará alguno de ellos? y ¿se dará cuenta alguno de sus compañeros en el caso de que así fuese? Puff… preguntas mías, déjalo, soy así de complicada, o no, quizás me preocupen aquellas cosas que para el resto de los mortales carecen de significado, no lo sé, pero así soy.

Mira, mira!! no te pierdas el trascurrir de este arroyuelo, no deja de fluir, cada instante es único aunque sólo sea agua. Agua cristalina que con su roce diario lima la dureza de las rocas, qué sutileza!!! con paciencia y constancia hasta la piedra es capaz de dejarse moldear, tenemos tanto que aprender… beberé un poco de ella, sé que tú no puedes, pero yo te mojaré un poco la carita para que puedas sentir el frescor natural de su esencia…


Sonaron de nuevo las campanas de la vieja torre, esta vez para anunciar que el día terminaba para dar paso a la madrugada de uno nuevo. Ella junto a su oso, seguiría apreciando lo único que tenía, la vida.

lunes, 20 de junio de 2011

Pequeño saltamontes

                                             Foto: Ramón Flores, mi más que AMIGO!!!

La antesala está preparada, mañana, una nueva estación vendrá a besarnos en la boca, comparecerá a lo largo de unos meses y nos regalará temperaturas para derretirnos, qué os parece???
Prepárense que la vida está en nuestras manos, vivirla el objetivo, estar vivos el requisito, así que aquí os dejo esta nueva entrada que, en tiempo, aún de primavera, tiene calidad de verano…uuffff

Ha llegado a mis manos una frase de David Carradine, quizás por el nombre sea complicado ponerle cara, al menos para mí, pero leyendo su biografía he podido saber que fue el actor principal de Kung Fu, y dice lo siguiente “Si no puedes ser poeta, sé poema” ¿Cuántas veces nos lamentamos diciendo “si yo fuese más… o si yo tuviera…”? claro, si yo fuese y si yo tuviera, ¿quiénes seríamos? ¿seríamos poeta? o ¿poema?

Es cierto que muchas, e incluso muchísimas veces, tenemos que tomar otro camino por circunstancias diversas, los cambios se convierten en fieles compañeros de viaje, unos más placenteros y otros para no pensarlos. Antojos de la vida que nos ponen a prueba y nos hacen tambalearnos interiormente. Y aunque no sea fácil afrontar algunas de esas sorpresas tenemos que adaptarnos al nuevo camino, y ante ese reto no estaría mal utilizar la frase protagonista de esta entrada.

Podemos nacer poeta y puede que ese “don” dure todo el tiempo que erramos en estos lares, pero ¿qué hacemos si llega ese día en que dejamos de serlo? ¿pasamos de la vida? Según el mensaje de la frase y en mi opinión, llegado a este punto, tendremos que ser poema, dejar el lapicero a otra persona y dedicarnos a inspirar, a ser fruto de nuevas creaciones y a saborear aquellos momentos en el que nos tocó escribir.

Unas veces maestro y otras, pequeño saltamontes!!!





jueves, 2 de junio de 2011

S.O.S. Moras verdes!!!


Pasado el mes de mayo, y con él una agenda de lo más variopinta y ajetreada, retomo este pequeño espacio para continuar mis divagaciones en voz alta. Necesito volver a enlazar unas palabras con otras, tengan o no sentido, sean o no comprendidas, ea!

Después de tanto tango y tanto ritmo acelerado, le daré especial protagonismo, en esta entrada, a la primera persona del singular del Pretérito Imperfecto del verbo saber, pero adornaré ese sujeto con un complemento directo para que tenga el carácter enfático que quiero que asuma: “YO LO SABÍA!!!”  (gracias “Parri”)

Sí claro, lo sabía, pero cuando estás bailando y el ritmo suena como tú quieres, es complicado imaginar que la canción se termina. Pues sí, se acaba, pero…, y aquí está el quid de la cuestión, hay que tener en mente que lo que empieza termina (principio fundamental del manual de supervivencia, jeje) y que hay que volver a empezar!!!

Pasa igual con la dichosa “mancha de mora”, cuanto más blanca es la camisa y más cuidado tienes te cae la mora encima. Te miras varias veces y no te lo crees, pero después (y utilizando el principio fundamental anterior) comprendes que es de lo más normal que algo limpio se ensucie y…, vámonos que nos vamos, nos dirigimos a la frutería más cercana y le pedimos a la persona encargada de vender, con cara de desconsuelo, un canasto de moras verdes:

- ¿Un canasto de moras verdes?- pregunta con cara de circunstancias y mirándome de arriba abajo
- Si, si, un canasto, por favor, me han dicho que la mancha de mora con otra verde se quita y creo que voy necesitar más de una- le digo con cara de felicidad, deseando que el cerco rojizo que hay en mi camisa desaparezca o cambie, al menos, de color.
Puestos a elegir prefiero el verde antes que el rojo, eso será fruto de mis tendencias futbolísticas…ejem
- Ea! pues aquí tienes un canasto repleto y a buen precio, pero te diré algo, lo mejor es que te pongas otra camisa y dejes esa para cuando no tengas nada que ponerte, por mucha mora verde que le des siempre quedará manchada
- Pues lleva usted razón, ainssss, si es que ya lo decía el Principito “Lo esencial es invisible a los ojos” Gracias por su consejo y ahora mismo voy a cambiarme, y dejaré ésta como último recurso…