viernes, 27 de marzo de 2009

Vale equivocarse...


No nos equivoquemos que cada persona es fiel espejo de lo que ha sido antes, las experiencias son todas válidas para actuar de una forma u otra.

No dejamos de nacer, de descubrir comportamientos nuevos, de aprender de las circunstancias. Esto nos lleva a la continua transformación a la que estamos sometidos, no paramos de moldearnos, de equivocarnos una y otra vez, para de nuevo salir a flote.


Me gustaría compartir con vosotros las siguientes líneas;


"Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,

si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido
por lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado".

Francisco Luis Bernárdez

viernes, 20 de marzo de 2009

Te espero


¿Estás?, no sé si te fuiste o no, te siento cerca.
La distancia, ¿qué es la distancia?, ¿me lo explicas?
cierro los ojos y te siento, los abro y te veo,
sonrío y estás ahí, lloro y secas mis lágrimas.
¿De verdad te fuiste?
Cumples tu sueño, el mío.
Comprobaste que los sueños se consiguen con los ojos abiertos.
Llegó ese día donde la impaciencia se convirtió en presente,
llegó el momento de soñar, ahora sí, disfruta de la ilusión,
vive cada instante saboreando el aroma del camino andado.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Crisis ¿buena o mala?


Ha llegado a mis manos un artículo de Albert Einstein sobre la crisis que dice lo siguiente:



" No pretendamos que las cosas cambien si seguimos haciendo lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera así mismo sin quedar "superado".


Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.


Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.


Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla."


¿Qué opináis?...

lunes, 16 de marzo de 2009

Ausencia de soberbia


Es lo mejor que te puede faltar. Las personas que carecen de dicho término no saben ni la suerte que corren.
De nada sirve, visto y comprobado. Esa palabreja rellena de maldad y cubierta de ira no te llevan a ninguna parte, o ¿alguien es capaz de ponerme un sólo ejemplo de alguna persona que por su soberbia haya alcanzado la meta planteada de forma natural?

Aquellos que consiguen no adquirirla en su vida y rechazarla en todo momento son felices con poco y lo poco se convierte en mucho. No hay que tener un gran imperio para sentirse rey, simplemente hay que sentirse grande de alma y todo lo que te rodea se convertirá en un imperio.

Esas personas que no poseen orgullo, vanidad ni impertinencia son las denominadas humildes, sencillas, pacientes, modestas, y un largo etcétera de sinónimos del vocablo tan maravilloso HUMILDAD.

La humildad es una escasa virtud al alcance de todos. Es virtud sublime que se predica, pero no se practica. Mientras el orgullo nos separa a las personas, la humildad nos une.

Humildad no significa desvalorización. Tomar conciencia de las capacidades propias es compatible con la humildad. La persona humilde sabe que nunca ha hecho lo suficiente y siente la responsabilidad de hacer más, y por ende de superarse. La vanidad es un desesperado intento de escapar de una percepción de inferioridad o de vacuidad.

Quien aprende a ser humilde, logra una vida feliz. Con humildad se desarrolla la capacidad de admitir los errores, y la crítica se entiende como un cauce de crecimiento. Con humildad es fácil perdonar y apreciar lo que tenemos, tomando conciencia de que todo es un regalo.
La vida es una larga lección de humildad,…