sábado, 18 de julio de 2009

19 de julio


Justo cuando faltan 165 días para terminar el año vuelvo a celebrar el acontecimiento que hace 28 años me regaló una vida. Me dieron la oportunidad de conocer el mundo fuera del dulce vientre, lugar donde mi madre me acarició durante nueve meses para que la niña que llevaba dentro naciera fuerte y sana.

Han pasado los años y te vas dando cuenta de que quien tiene que recibir las felicitaciones es ella, MI MADRE. Es ella la que puso todo el cariño del mundo, es ella la que me parió, la que me alimentó, la que me enseñó el amor, la que siempre ha estado a mi lado, la que nunca deja de sonreír, la de las buenas acciones, la prudente, la paciente, para mí, LA MEJOR DEL MUNDO.
Me siento afortunada de haber tenido tan maravillosa progenitora, me educó desde la humildad y me enseñó que en esta vida no hay que tener rencor.

Gracias mamá por hacerme aquel regalo que con esmero cuido cada día. Espero poder darte las gracias muchos años más y felicitarte por haber sido dadora de vida y ejemplo de madre.

Un beso.