jueves, 12 de enero de 2012

Entre piedras tendrás que florecer...

                                                                                Foto que hice una tarde cualquiera

Quedó el beso prendado en los labios del olvido; el abrazo en la percha de tu abrigo; la sonrisa en la cara del descuido y las manos abatidas sin alivio…



La ausencia paseó por aceras y pasillos. Buscaba el desconsuelo de la mirada tu brillo, de tus manos el anillo, del viento el molinillo…


La distancia cuidó de barrer los gestos de cariño. No reparó el silencio en gritar sin sentido, latía el corazón a descompás sometido…


Entre piedras tendrás que florecer. Así quedó prometido…