lunes, 17 de noviembre de 2008

La memoria

 Con este famoso cuadro de Dalí, La persistencia de la memoria, me gustaría hacer una reflexión de lo pronto que se olvidan las buenas acciones cuando ya ha pasado el tiempo.
Esos relojes blandos al igual que la memoria se deshacen, quizás hastiados del tiempo, o de sí mismos. Colgados en la rama muerta de un árbol, sobre una cabeza distorsionada que finge dormir o sobre una mesa que nerviosa busca un punto de fuga.
Las agujas están paradas, o por lo menos eso reflejan, no sabemos si marchan hacia delante o hacia detrás. O si nunca más volverán a tener movimiento. Todo parece tranquilo, pasó la necesidad y nos detenemos.
Todo esto lo llevo a la vida cotidiana, que agradable resulta recurrir a esas personas que nos interesan en cierto momento y que fácil es dormir la amistad que un día nos fue útil.
A veces nos hacemos las típicas preguntas de ¿ya no se acordará ...?, ¿cómo se pudo olvidar tan pronto?, nos paramos a pensar perdiendo el tiempo. Es verdad que tenemos que hacer las cosas sin esperar nada a cambio, pero que triste es ver como pilares se derrumban por falta de importantes recuerdos.

viernes, 31 de octubre de 2008

El encuentro

Pasaban las cuatro y media de la tarde, se aproximaba la cita que ansiosa había esperado. Después de toda una semana esperando, Ariel se disponía a emprender ese viaje que tanto le agradaba a su corazón.
Cada domingo se convertía en un ritual de nerviosismo y felicidad, que más tarde tendría su recompensa y haría merecedora la espera.
Al despuntar la mañana del día festivo parecía que todo era mejor. Los problemas se aplazaban para otra ocasión, la mente se despejaba y los inconvenientes carecían de importancia. Sólo su confidente, persona de total confianza y con gran sentido de la prudencia, sabía hacia donde se dirigía. Y siempre le decía lo mismo, Ariel ten mucho cuidado y saludos de mi parte.
Las curvas marcaban el sendero interminable que la conducían al encuentro. Nubes, del más tierno algodón, bajaban desde el cielo infinito para suavizar el asfalto. Conocía a la perfección cada palmo que recorría; señales, árboles, coches y pueblos. No había pérdida, cada domingo por la tarde se iniciaba el rito sincero que la uniría a esa pieza que encajaba en su vida.
Los minutos pasaban y los kilómetros se acortaban, la distancia era cada vez menor y las ganas de sentir emociones se disparaban. En ese corto espacio de tiempo, su mente no paraba de inventar y soñar escenarios de colores diferentes. Volaba y surcaba mares incomparables, en ese sueño aparecían escenas cargadas de normalidad y lo sorprendente se hacía natural. Grandioso trayecto que le hacía pintar paisajes encantadores. El embrujo envolvía la emoción del instante y el hechizo se adueñaba de sus impulsos.
Se apresuraba el momento. El latir del corazón se acrecentaba, sus pupilas se dilataban, su cuerpo se estremecía y un escalofrío recorría todo su cuerpo. Tranquila, se decía ella misma, no queda nada, faltan segundos y el tiempo se detendrá.

martes, 28 de octubre de 2008

Carta al cielo


Querida abuela,

He elegido esa dirección por que las buenas personas no pueden irse a otro sitio. En estos días he recibido el apoyo de muchas personas, que con la mejor intención han querido consolarme con las típicas frases de “ya era mayor”, “no podía sufrir más”, “mejor así”. En cierta medida, no dejo de reconocer que es el ciclo de una vida que llega a su fin, pero que dura es la despedida cuando la persona que emprende el viaje hizo un gran surco en tu corazón.
Fuiste maestra de mi infancia, tuyas fueron las mejores lecciones de educación que hasta ahora he recibido. Me demostrabas cada día que el rencor y la envidia nunca tienen sentido. La humildad y el amor se dejaban ver en cada una de tus acciones, todo te parecía poco para dar. El trabajo como ejemplo de vida y persona en mayúsculas.
Compañera de sueños, compartiste conmigo cada una de mis noches. Me gustaba llegar y verte como dormías o como me regañabas por llegar un poco tarde. La tranquilidad de tenerte a mi lado me hacía tener el mejor descanso.
Me cuidaste con todo el cariño del mundo, protegiendo al máximo cada detalle y entregándomelo todo sin pedir nada a cambio.
Los mejores sabores salieron de tus manos, el mejor cíngulo que el Miércoles Santo lucía en la fila de nazarenos lo hiciste tú, los besos más sinceros fueron los tuyos y la mejor sonrisa la de tus labios.
Atrás quedan ya los buenos y malos momentos que nos tocaron vivir. Fueron muchas las lágrimas las que nos tocó compartir, etapas duras que juntas nos hicieron fuerte. Nuestras manos se unían para darnos ese apoyo que desconsoladamente perdimos cuando tuvimos que despedir a esa gran persona que en estos momentos te acompaña para siempre.
Gracias por dejarme tu nombre que con gran orgullo siempre llevaré, gracias por darme el carácter que me identifica, gracias por educarme con las mejores reglas, gracias por acompañarme cada noche, gracias por cuidarme, gracias por llorar y reír conmigo, gracias por regalarme cada uno de tus días y gracias por hablarme cuando tu vida se apagaba, me diste la oportunidad de escucharte por última vez.
Ahora quedan los recuerdos y la añoranza de tus besos.

Siempre quedará tu esencia. Te quiero.

jueves, 7 de agosto de 2008

...silencio

Diálogo mudo el que con los ojos se hace cuando dos personas cruzan sus miradas. Pupilas chispeantes perecen mirarse en el penetrante espejo de la confidencialidad.

Se va describiendo un coloquio armonioso, iniciado en las contemplaciones de dos corazones desnudos ante una sociedad sumergida en temas mundanos que carecen de total importancia.

Caricias furtivas lanzadas cálidamente, manos que recorren cada poro de la forma más sensible y delicada.

Numerosas son las sensaciones que recorren los sentidos; palabras sin significado, textos inacabados, voces calladas, promesas continuas, verbos conjugados, caricias infinitas... No hay nada que decir, todo está declarado, es el corazón, una vez más, el que nos ilusiona con su discurso, pregón que poco a poco va exteriorizando a través de la piel.

Con el roce de los cuerpos se va eternizando la conversación más larga sin desgaste de voz. Todo fue pactado, mírame sólo mírame, déjame que toque tu alma, déjame contarte el latido de mi corazón, déjame deslizarme por tu cuerpo y déjame que evaporice el momento.

Callemos!, que todo el exterior se detenga, que los ruidos no sean escuchados, solo prestemos atención a ese silencio que madurará los frutos del alma.

Mientras, la noche hará murmullos de amor bajo el manto infinito de estrellas…

lunes, 28 de julio de 2008

El faro

Dos vueltas rápidas y una lenta, cimientos sólidos y estructura robusta, liderando un puerto salado y señalando la cercanía de tierra.
Estampa que se antojaba eterna para dos personas, que sin prisa, andaban un camino de vuelta hacia la entrega incondicional de sus cuerpos.
Era una noche serena, alentadora, silenciosa... solo la luz brillante y viva del faro rompía la oscuridad del negro manto envolviendo la escena con luces tenues y delicadas, señales que guiaban una senda llena de besos y abrazos.
Sonrisas inocentes , susurros cómplices y dulces miradas, hicieron del camino un rosario de amor. Todo fue tiernamente preparado para llegar al santuario de la pasión, sitio donde dos corazones se entregaban sin condiciones, desnudos y sedientos.

viernes, 4 de julio de 2008

Tolerancia

"Grita desesperado,
muestra tu incomprensión,
desvela tu inconformismo,
no encierres tus ideas,
y libera tu pensamiento.
Todo esto es motivo de vida,
pero comprende que quizás
tu grito no calme la desesperación de otros,
tu incomprensión no sea comprendida,
tu inconformismo no sea correspondido,
tus ideas no sean compartidas
y tu pensamiento resulte extraño.
Por todo esto, mejor comparte tu vida
y será aceptada si se entrega
de verdad y con talante"

Tomás Prieto Martín

martes, 17 de junio de 2008

Libertad y Respeto


Resulta curioso observar como las personas hablamos con total libertad, opinamos con soltura, actuamos con cierto atrevimiento, miramos descaradamente y ponemos en tela de juicio las actuaciones de nuestros amigos, vecinos, familiares o desconocidos, sinceramente sin sacar nada de provecho. Maravillosa libertad la que poseemos, no lo dudo, pero no nos detenemos a pensar que nuestra libertad termina justo donde empieza la de otra persona, y es en ese preciso instante donde el respeto juega su mejor papel. Papel que la mayoría de nosotros desconocemos, arrinconamos en el último cajón del pensamiento, olvidamos en la percha de una casa vacía, lo excluimos de nuestro vocabulario e incluso somos tan hipócritas que nos atrevemos a decir que lo usamos diariamente.
Respetar, fascinante verbo que actualmente se encuentra en peligro de extinción, es toda una pena pensar que lo material está por encima de lo humano, que el interés puede con la amistad y que el odio cobra importancia.
Libertad y Respeto, términos que debemos unir y hacerlos único, que ambas palabras no tengan sentido si no son un conjunto y dejemos de cuestionarnos vidas que no son nuestras.

martes, 10 de junio de 2008

Lucha, merece la pena

En esta vida todo es empezar, sólo es cuestión de voluntad, de elegir el camino que quieres vivir.
Merece la pena levantarse y sentir como la vida te envuelve, disfrutar de ese regalo maravilloso llamado día y comprobar que al llegar el ocaso de la jornada eres una persona diferente, con vivencias distintas y algo más que contar.
Hay que luchar por lo que queremos, merece la pena intentar conseguir las metas planteadas, puedes que no llegues a conseguirlas en un futuro próximo, pero la constancia te hará llegar más lejos de lo imaginado. Recuerda que "no hay mayor nostalgia que añorar lo que nunca sucedió", así que haz lo que siempre soñaste sin miedo a equivocarte, es bueno perderse para encontrarse.
Vivamos cada segundo como si del último se tratase, amemos como nunca lo hicimos, sonriamos ante las adversidades y lloremos de alegría, cuidemos de que nuestro corazón esté contento y regalemos mil muestras de cariño cada día.