jueves, 7 de agosto de 2008

...silencio

Diálogo mudo el que con los ojos se hace cuando dos personas cruzan sus miradas. Pupilas chispeantes perecen mirarse en el penetrante espejo de la confidencialidad.

Se va describiendo un coloquio armonioso, iniciado en las contemplaciones de dos corazones desnudos ante una sociedad sumergida en temas mundanos que carecen de total importancia.

Caricias furtivas lanzadas cálidamente, manos que recorren cada poro de la forma más sensible y delicada.

Numerosas son las sensaciones que recorren los sentidos; palabras sin significado, textos inacabados, voces calladas, promesas continuas, verbos conjugados, caricias infinitas... No hay nada que decir, todo está declarado, es el corazón, una vez más, el que nos ilusiona con su discurso, pregón que poco a poco va exteriorizando a través de la piel.

Con el roce de los cuerpos se va eternizando la conversación más larga sin desgaste de voz. Todo fue pactado, mírame sólo mírame, déjame que toque tu alma, déjame contarte el latido de mi corazón, déjame deslizarme por tu cuerpo y déjame que evaporice el momento.

Callemos!, que todo el exterior se detenga, que los ruidos no sean escuchados, solo prestemos atención a ese silencio que madurará los frutos del alma.

Mientras, la noche hará murmullos de amor bajo el manto infinito de estrellas…

2 comentarios:

sueños dijo...

Embriagadora amiga. Una vez más me encanta tu tierna manera de sentir la vida. La sientes a traves de los poros de tu piel porque tus pupilas canalizan sentimientos y deseos incontrolables que te emiten las pupilas de otras personas que sacan de tí pasión, desenfreno y amistad. Piensa, de verdad te digo, que tu no eres el faro de tu propia vida. El faro que nos guía es demasiado omnipotente como para poder dirigirlo nosotros mismos. Vamos y venimos por impulsos. Impulsos que como te he dicho nos llegan a través de nuestras pupilas. Debes saber mi buena amiga, y si puedes compruebalo, que muchas veces tenemos personas enfrente que las creemos con derecho a mediar en esa luz que nos guia y caemos en un error. Busca bien en las pupilas de los que te rodean y encontraras reflejadas en ellas: amistad verdadera, amor sin cortapisas, amores imposibles, pero de verdad. Pero tú siempre atenta porque estas virtudes siempre las encontraras en las personas que te miran de frente. Nunca en las que inclinan o desvian sus miradas. Ya te he comentado antes que todo se transmite de pupilas a pupilas. ¡Son tan encantadoras las miradas de hombres y mujeres que te miran siempre de frente!.
Un beso muy dulce con olor a ti

Lola dijo...

Querido sueños, decirte que para mi es todo un placer sentir la vida tan tiernamente, considero que es la mejor forma de sacar lo más bueno de cada momento, magnificar lo más pequeño y disfrutar lo máximo posible. Llevas razón cuando dices que no soy el faro de mi vida, para mí existe un ser superior que nos mueve como marionetas. Lo que si hago es andar el camino que ese faro me alumbra, es la vida que me toca vivir y no voy a dedicarme a pensar en un futuro que tal vez nunca llegue. Con ello no quiero decir que voy a vivir a lo loco, todo lo contrario, cada paso que dé será estudiado, pero no quiero estar toda una vida utilizando expresiones tales como "y si hubiera...", "y si pasara...". Creo que la vida son momentos y el tren pasa, quizás solo una vez, así que te montas o lo dejas pasar. Considero que arriesgo y no me acomodo a las costumbres. Puede que la caida sea enorme, pero estaré contenta de haberlo intentado. Aunque no lo parezca, me gusta rodearme de pupilas trasparentes, esas que me dejan tocar el alma cuando las miro. No quiero en mi camino personas a medias, puede que me tropiece con muchas de ellas, pero hay que tener frialdad y entereza para dedicarles el mínimo tiempo posible, no merecen la pena.
Gracias por tus consejos.
Un salado abrazo con olor dulce.