miércoles, 6 de abril de 2011

...a ritmo de tango...


Realmente, y siendo sincera, llevo un tiempo pensando y extrañada de la quietud sorda que habita en mí, cosa que, en cierta medida y siendo de la forma que soy, me molesta y me incomoda, no estoy (ni quiero) acostumbrada (acostumbrarme) a la rutina.

Y no me refiero a la paz interior que, afortunadamente, llevo pegada a mi piel, no me incomoda estar tranquila en el sentido literal de la palabra, vamos, creo que eso a nadie le incomoda…

Intento que no me turben (hago lo que puedo, que conste) las decisiones y opiniones de las demás personas sobre la mía e intento mantener la firmeza y dar importancia a lo que realmente la tiene, ea! Grrrrr…me ha faltado ladrar, jajaja

Aclarado esto, me centraré en la calma extraña de mi corazón, es decir, ese pellizquito que hace mantenerte viva. Mi corazón y actor principal de mi vida que siempre anda latiendo a ritmo de tango (mi presi lo sabe bien…) ha estado unos meses, excesivo espacio de tiempo (para mí, jajaja), sin pasar de los primeros pasos de un vals al más puro estilo inglés, ese que apenas alcanza los 28 ó 30 compases por minuto, acompasado y aletargado… Pero las casualidades, no sé si creo en ellas o no, pero las usaré como punto de apoyo, han llevado a este alma, errante, ilusa y habitante de probetas de emociones y sensaciones diferentes, a estar, otra vez, entre las cuerdas, a palpitar sin compás y a vibrar con los silencios, todo un espectáculo!!!

No sé (menos mal) cómo ni cuándo terminará este encanto, ¿mañana?, ¿quizás dentro de unas horas?, ¿nunca?...que más da, lo importante es el ahora y el sentir que las ilusiones se renuevan, que todo pasa, que todo llega, que nada es eterno (eso me parece perfecto), que todo queda, que yo qué sé que y que no quiero saber…

Le robo un pensamiento al gran maestro Herman Hesse para terminar estas divagaciones en voz alta “Quería tan sólo intentar vivir lo que tendía a brotar espontáneamente de mí. ¿Por qué había de serme difícil?”, pues eso, la vida a ritmo de tango es mucho más emocionante aunque las lesiones sean más duras…ya está y “que salga el sol por Antequera” (uy, uy…la pinza se me va, pero no quiero retenerla)

Presiiiiii!!!!