martes, 11 de enero de 2011

Se-Te-Su-Tu…



Se empeñó el aire en jugar con tus dedos,

se empeñó en alzarlos sin fuerza aparente,
se empeñó en sentirlos con pulso latente,
se empeñó el aire en llevarlos hacia el fuego.

Te empeñaste y entraste en su juego,
te empeñaste locura y locura alcanzaste,
te empeñaste sintiendo lo que nunca lograste,
te empeñaste camino y caminaste sin miedo.

Su empeño conquistó la entrada en su juego,
Su empeño alzó el alma al celeste,
Su empeño sintió latidos ausentes,
Su empeño derritió inviernos del ego.

Tu empeño limitó el juego de dedos,
tu empeño consiguió fuerza presente,
tu empeño concibió corazón ardiente,
tu empeño no miró los frustrados recelos.

 
A C.M., gracias por estar ahí.