lunes, 19 de julio de 2010

Algo que me gustaría contarte…



Hola cariño, me gustaría contarte algo para que cuando seas mayor leas estás palabras y reflexiones detenidamente en lo que te voy a decir.
No sé si serás del equipo al que tu padre me enseñó a querer, sé que es muy sufrido ser del Betis, pero me gustaría que compartiéramos colores, no sé si te gustará el fútbol, pero hoy quisiera ordenar una serie de conclusiones que he sacado después de que nuestra selección de fútbol ganara su primer mundial.
No me basta quedarme en los hechos de forma fría, me gusta reflexionar y tomar ejemplo de lo que las personas hacen bien en un momento dado para seguir aprendiendo, nunca olvides que somos parte de un todo del cual aprendemos lo bueno y lo malo, pero te daré mi primer consejo, quédate siempre con lo bueno, lo malo no merece la pena y además te resta en tu camino hacia la felicidad.

El primer partido que jugó “La Roja” no resultó victorioso, perdimos por un gol ante Suiza, íbamos de favoritos y resultó toda una sorpresa. Sin tregua alguna perdimos la confianza en el equipo, no pudimos esperar a ver como terminaban los encuentros de la primera fase para bombardear a las personas que nos representaban en el mundial.
De este primer partido saco la primera conclusión, somos personas y como tales fallamos, aunque hubiéramos sido los mejores en competiciones diferentes.
No esperes a que todo te salga siempre bien, pero debes hacer las cosas lo mejor posible, y ten presente que estarás expuestas a miles de críticas, unas de forma constructivas y otras destructivas, quédate con las primeras y deseo que las segundas no te afecten demasiado, emanan de voces envidiosas y con sed de egoísmo.

Pues bien, ese fue el primero, el próximo en retarnos la selección de Honduras, de este tengo que decirte que tu padre fue testigo al presenciar en directo el partido en Sudáfrica. Trajo suerte y ganamos por dos goles, después nos vimos con Chile y volvimos a ganar, con la garantía de que pasábamos a octavos de final, perecía que la cosa iba mejorando, pero aun así no confiábamos del todo en nuestro equipo.

En la siguiente fase nos esperaba nuestra vecina Portugal, ya nos veíamos fuera del mundial, porque en sus filas jugaba un tal Cristiano Ronaldo que daba la imagen de poderoso, pues bien ninguneamos a tal personaje, no se le vio en los minutos jugados y encima supimos hacerle un gol que nos permitió pasar a cuartos.
Segunda conclusión que quiero hacerte llegar, una persona sola no puede ganar un partido por muy buena que sea, para trabajar en equipo todos tienen que aportar su granito de arena. Intenta siempre aportar el tuyo allá donde estés.

Paraguay sería la siguiente selección en medirse con la nuestra en el terreno de juego, volvimos a ganar y ya estábamos haciendo historia. La primera vez que España pasaba a semifinales, claro que tendría que verse la cara con una selección fuerte, Alemania. Todos estábamos muy contentos porque habíamos subido un escalón que parecía infranqueable, pero muy pocos pensamos en que ganaríamos de nuevo, derrotar al equipo Germán era algo casi imposible. Pues lo hicimos, fue un partido elegante por parte de ambas selecciones, un juego limpio el que nos regalaron y el pase a la final del mundial, no nos lo podíamos creer. La noche duró hasta el amanecer festejando un hecho que nos unió a todos los españoles, daba igual del equipo que fueras, ya sólo había uno, la Selección Española “La Roja”.
Tercera conclusión, se hace camino al andar, el respeto se lo gana cada persona en su trabajo a diario.

11 de julio de 2010, final de la copa del mundo, España-Holanda. Clara, este partido fue de infarto, el juego del contrario todo un ejemplo del anti-fútbol, no se pudo jugar más sucio y para colmo el árbitro estaba acostumbrado a esa clase de encuentros… Pero ahí estaba España, no se dejaba llevar por el mal juego de su rival. Se dejó la piel en el campo demostrando en todo momento que era un equipo.
Ambos tiempos se agotaron sin determinar quien era la selección campeona, tuvimos que ir a la prórroga y a falta de algunos minutos un humilde Iniesta, con un gol magistral, nos hizo tocar la gloria con los dedos. Campeones del Mundo!!!!
Cuarta y última conclusión, con humildad, respeto, ganas, esfuerzo e ilusión se puede llegar muy lejos.

Cielo, los sueños hay que perseguirlos con los ojos abiertos porque cuando menos te lo esperes dejan de serlo para convertirse en realidad. Te quiero, nunca lo olvides.