lunes, 28 de julio de 2008

El faro

Dos vueltas rápidas y una lenta, cimientos sólidos y estructura robusta, liderando un puerto salado y señalando la cercanía de tierra.
Estampa que se antojaba eterna para dos personas, que sin prisa, andaban un camino de vuelta hacia la entrega incondicional de sus cuerpos.
Era una noche serena, alentadora, silenciosa... solo la luz brillante y viva del faro rompía la oscuridad del negro manto envolviendo la escena con luces tenues y delicadas, señales que guiaban una senda llena de besos y abrazos.
Sonrisas inocentes , susurros cómplices y dulces miradas, hicieron del camino un rosario de amor. Todo fue tiernamente preparado para llegar al santuario de la pasión, sitio donde dos corazones se entregaban sin condiciones, desnudos y sedientos.

2 comentarios:

sueños dijo...

No debemos confundir la sobriedad de un faro con la traicion de la mar. Sé tu misma y comparte el camino, de arena o de nieve, con personas que de verdad conpartan esa luz cegadora de la robustez farera. Y ten siempre en cuenta que no todos los faros te llevan a buen puerto. pueden ser debastadores. Por lo tanto amiga mia disfruta por el momento de ese sendero de pasion y no caigas en la tentación de calificarlo como faro de tu vida. Un faro encierra mucho mas que delirio y sensualidad. De un FARO depende la vida y la pasion de muchos seres. Seres que si no amarras a tu ancla se escapan por mirar a ese faro traicionero que te embelesa. Un beso mi embriagadora amiga.

Lola dijo...

Vaya comentario...le has dado la vuelta a la historia. Cada persona es patrón de su barco, o por lo menos tiene que intentar serlo, dueña y protagonista de su vida y de su corazón. Quien de verdad me conoce sabe que de mi ancla nunca se escaparan esos seres que me quieren y me respetan, si alguno se cae es porque nunca quiso estar en mi camino. El faro que me alumbra es mi propio corazón, que puede que me lleve a buen puerto o no, pero lo que si es cierto es que llevo el timón de mi vida, ningún otro patrón me está diciendo el camino, cada uno recorre el sendero que más apropiado le parece para conseguir su objetivo. Las cosas no son fáciles, lo se; mareas altas, tormentas, viento poderoso... pero amigo, esos días azules donde impera la calma, la armonia, el murmullo de las olas y el dulce olor a sal pueden con todas las barreras. Gracias por tus consejos, en palabras tuyas "hago lo que pienso y pienso lo que hago". Un beso