miércoles, 16 de febrero de 2011

Bajo la sombra de la cuchara


                                                 Foto: Chema Madoz



Bajo la sombra de la cuchara

cobijó la piel de su alma.
Los afilados dientes velaba
imitando infructuosa calma.

De escaparate siempre su casa,
caretas necias para su cara.
Apariencia que no ocultaba
la infelicidad que profesaba.

Probabilidades de nostalgia
copan tu felicidad añorada.
No seas lo que no sientas,
que la vida se nos escapa.

Desvístete ante la sed de amenaza.
Ámate abrigando tus entrañas.
Que nadie siente añoranza
ante la persona que se engaña.

Ponte ese vestido, el de las mangas largas,
que elegiste para ti ante la decisión tomada.
El espejo concebirá la tranquilidad amada
del que siente lo que es bajo la sombra de nada.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

"Ámate abrigando tus entrañas".

Deseas algo con toda tu alma que todavía, al día de hoy, no sabemos por qué llega, y tampoco por qué se va....

Pero que si te calará, hasta las entrañas, con una sola mirada...

Estate alerta¡¡¡ Nunca se sabe cuando se da el cruce...o a lo mejor ya lo has tenido y no lo has visto....

La soledad, esa maravillosa emoción en la que estamos únicamente nosotros; desnud@s...le debemos tanto que nos enseñe para luego compartir¡¡¡.

Como siempre un lujo leerte y releerte, y tenerte todos los dias cinco minutos....

Un besazo.

R.V.

Lola dijo...

Querida persona anónima, ese algo maravilloso llegará...estaré atenta, jajajaja!!!

El día que me cale no daré crédito porque vaya rachita de locura...

La soledad, al igual que la felicidad, hay que mimarla y darle el sitio que se merece, y dejar a un lado esa aparicencia de la que hablo en esta entrada.
De nada sirve aparentar, la transparencia siempre será más bella, al menos para mí.

El lujo es mío de contar con una persona que sabe escuchar, esos cinco minutos me saben a poco...

Un abrazo enorme y, por qué no decirlo, te quiero!!!

Edurne dijo...

Huummm...interesante.

Abrazos dulces(como siempre)

Lola dijo...

Edur!!!!!! te parece interesante...??? Gracias guapa!

Besos grandes (como siempre...jajaja)

Mary dijo...

Nunca pensé que la sombra de una cuchara te podría llevar a esta reflexión tan cierta..." NO SEAS LO QUE NO SIENTAS"

muy bueno Lola.

Un beso.

Lola dijo...

Madrina, actualmente hay muchas personas bajo la sombra de su cuchara, es una pena que teniendo una vida como tenemos la malgastemos en aparentar lo que no somos.

Gracias por estar siempre cerca de mí.

Besos grandes, grandes!!!

Anónimo dijo...

La soledad, al igual que la felicidad, hay que mimarla y darle el sitio que se merece...para que cuando vuelva a aparecer en mi vida,le dè el trato de una vieja amiga y no el de una visita inesperada..me ha encantado,gracias..

Lola dijo...

Anónimo/a, gracias a ti pasear por este rincón...
Me ha encantado el trato que le has dado a ese estado, con nombre de mujer, tan preciado por algunas personas y tan odiao por otras.

"le dè el trato de una vieja amiga y no el de una visita inesperada", aunque no sé quien eres, esa frase dice mucho de ti...;)

Un abrazo

Isa dijo...

Soy Isa,la amiga de Inma.No se si te acuerdas de mi.Me comentó que tenías un blogg y que escribías bastante bien.Entonces me tomé la libertad de leerte y descubrí esa gran frase que me acompañó durante un par de semanas y sentía que tenía que darte las gracias...desde entonces,cuando me acuerdo,me meto y veo si has escrito algo nuevo.
Gracias de nuevo por este descubrimiento y si no te importa seguiré olisqueando,con tu beneplacito,por supuesto.
Un abrazo Isa

Lola dijo...

Isa!!! me acuerdo de ti perfectamente, menuda sorpresa!!!

Gracias a ti por entrar en este rinconcito de mi vida y olisquear sentimientos, impresiones y vivencias, en forma de metáforas, que conforman lo que soy en día.

Me alegro que te guste y para mi es un placer que sigas entrando y quedándote con lo que quieras...

Un beso enorme, gracias de nuevo!

Mary dijo...

Me estoy quedando helada bajo esta sombra tanto tiempo...¿cuando colgaras una entrada nueva para que vuelva a salir el sol?

Yo, la machacona de siempre.

Un beso.