martes, 17 de febrero de 2009

Pisando charcos


Sumergida en mil cosas diferentes, caminando día a día y pisando escenarios distintos, hoy me paro de repente y analizo de qué se componen mis pisadas, ¿qué ensució mis zapatos?, ¿qué refrescó mis pies?, ¿qué me hizo resbalar?, ¿qué me ayudó a caminar más deprisa?, ¿qué me hizo tropezar?, ¿qué me hizo moverme al son de una dulce melodía?, ¿qué?.
Si siempre camino de la misma forma y asegurando, en la medida de lo posible, cada paso. ¿Cuál es la explicación de sentir pisadas tan contrarias?
De repente, siento un fuerte golpe que me hace tambalearme, casi me cae de boca, pero sigo hacia delante, no puedo pararme ahora, y detrás de aquella luz, esa que no nos deja ver bien del todo, encuentro una mano que, sin pensarlo dos veces, me agarra fuerte y evita mi caída. ¿Por qué lo hicieron?, ¿por qué usted me golpea?, ¿por qué usted decide ayudarme?, a caso, ¿no soy la misma persona?
A veces caminas por charcos de lodo, lugar pegajoso donde se encuentran aquellos seres que llenaron sus ojos de fango para no ver nada más que la oscuridad, de tal manera que tienen un músculo muy desarrollado, la lengua, es lo único que les interesa. Hablar, criticar, ofender, provocar, etc. Pobres seres, nunca sabrán disfrutar de un nuevo amanecer, no miran hacia la luz.
Otras veces caminas y parece que lo haces sobre el mejor tapiz y con los zapatos más cómodos, las puertas se van abriendo y un aire fresco y agradable recorre cada poro de tu piel. Eso son los charcos de agua, pequeños estanques donde se almacenan las gotas más limpias y puras que el cielo nos regala. Es en este lugar donde viven de forma armoniosa los seres que sólo tienen ojos para ver lo bueno. No ensucian sus miradas de envidias ni calumnias.

¿Por dónde decides caminar?

7 comentarios:

mari dijo...

Lola,me encanta que publiques algo nuevo,y como siempre para meditar como a mi me gusta.
Pero una cosa te digo,los pasos siempre firmes y hacia delante,para atras ni pa coger impulso.
Un besazo muy fuerte...

Lola dijo...

Hola Mari, gracias por estar siempre ahí y gracias por el consejo, llevas toda la razón.

Un beso enorme

sueños dijo...

Mi embriagadora amiga,me tenias al borde de la desesperacion, al fin escribes. Hay un dicho popular que dice que no hay que meterse en todos los charcos.

Lola dijo...

Veo que la cosa va de refranes y dichos.
Es cierto que no hay que meterse en todos los charcos, pero a veces te das cuenta que el charco que creías de agua es totalmente fango, por lo tanto hay que salir cuanto antes de ese círculo y empezar a limpiar tus ojos.

Un saludo, sueños.

César Lamara dijo...

Lo verdaderamente importante es caminar, que viene a ser lo mismo que seguir vivo. Vivir es lo fundamental, y sonreír. Ser feliz. Sólo por eso habrá gente que te envidie, gente que te muerda, perros que te ladren. Don Quijote se lo decía a Sancho en aquel camino, en medio de la noche, perdidos, sin saber siquiera si estaban vivos o muertos. Un mal momento. Escucharon entonces ladrar a los perros de los cortijos, a lo lejos: “Ladran, Sancho, luego andamos”. Y así es, mientras te vean caminar, siempre habrá alguien a quien no le guste. También es verdad que habrá gente a quien le guste, a mí por ejemplo.
De los barrizales que aparentan ser charcos, nadie va a librarnos. Caminar es aprender, si no hubieras confundido nunca un barrizal con un charco, ahora no sabrías que existe una diferencia. Un abrazo.

Lola dijo...

Si señor, caminemos, sonriamos y diferenciemos un charco de otro. Maestro de la pluma, agradecida estoy con tu participación en mi blog.

Un beso

Natalia Astúa Castillo (Natalia Astuácas) dijo...

Estuve por acá leyendo algo de lo antiguo...
Un beso.