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Bésame...

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Ven, dame un beso, pero despacio. Sintamos a la eternidad rendida en nuestro labios. Cierra los ojos, imaginemos el silencio, perdamos nuestras manos sin atender al tiempo. Calla, no digas nada, sólo tus besos. Necesito el aroma para despertar el recuerdo. Besos y más besos, dulces, suaves y tiernos. Tus labios, los míos, no dejes pasar el viento. Derrochemos, no importa cuanto, sólo importan los besos derramados en mi lecho. No te marches, o mejor, vuelve pronto, te espero donde me quedé con el sabor tus besos.

Ya vienen los Reyes Magos...

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Deseo a todas las personas que leen este rincón, dulce y salado a la vez, unas Felices Fiestas y un Año Nuevo colmado de energía positiva. Me gustaría que la Navidad fuese algo más que una época del año, sería mejor que la convirtiéramos en sentimiento, de esa forma nos llenaríamos de buenos propósitos, paz y armonía todo el año. Un beso

Pintando un sueño

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Lienzo grande, tiene que caber todo lo que quiero, pinceles de todos los tamaños, para pintar lo menos malo y lo más bueno. Caballete alto, bajo, ancho y estrecho, en fin, acorde al lienzo. Colores primarios, secundarios e intermedios, sin olvidar el blanco y el negro. Era el primer sueño que pintaba, esbocé una y otra vez hasta encontrar lo que soñaba. Desperté varias veces, pero dormida quedaba para realizar esa quimera que necesitaba. ¿Qué pinto primero?, ¿la realidad o el sueño? Empezaré por el sueño, quiero que se cumpla lo que siento. Rojo para las sonrisas, para el pañuelo que tan bien te queda, para el manto bordado en seda y para la sangre en primavera. Azul para ti. Te pinto del color de la pureza, del conocimiento y de la inteligencia, de la ebria melancolía y de la dura tristeza. Amarillo sol, de los campos de mi tierra, de la playa desierta y del oro de tu cabeza. Naranja intenso, para el fuego que quema, para la llama que arde, para t...

Levantose

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                                                Foto: Clemente Oliveros Mejías Levantose una mañana gris y descubrió que ya no tenía cabida. No tenía razón alguna para su existencia. Después de muchos años deambulando por el camino oscuro, decidió tomar su maleta y marcharse. Maleta que nunca deshizo. La trajo colmada de miedos, rechazos, dudas e indecisiones y al abrirla por última vez comprobó que todo el equipaje iba de vuelta, todo estaba en orden, no se dejaba nada. Ella no había permitido que dejara sobre la cama ni una sola de sus tardes. Intentó una y otra vez quedarse, dormir junto a ella, beber sus lágrimas y enredar su pelo. Insistió en, más de una ocasión, que le brindase otra oportunidad; tiñéndose de colores dulces pretendía ocultar sus ...

Me gustaría irme con ellos cuando toque...

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                                         Foto: María Lourdes Auyeros Aquí yacen los tarados, ¿locos?, ¿cuerdos?... desquiciados. Emigrantes de la ira, los que quisieron comer todas las frutas prohibidas, los que jamás comprendieron dónde llevaba la prisa, los que nunca adormecieron ni su llanto, ni su risa, los que brindaron su mano sin pedir una franquicia, los que amaron sus amores aún sin besos ni caricias. Este epitafio llego a mis manos a través de mi amigo Ramón. No tiene desperdicio alguno, cuando me marche me gustaría irme con esos locos, cuerdos, desquiciados...

¿Detrás o delante?

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                                         Foto: Clemente Oliveros Mejías   Te ves ahí, dependiendo del objetivo, ¿el estar, el vivir, el sentir?, ¿no es suficiente motivo? ¿Detrás de qué?, ¿elegiste tú el lugar? Siendo errante de alambique, sin saber dónde embarcar. ¿Delante?,no es tu forma de actuar. Eterna acompañante, sin ambición de destacar, pero dueña del talante. ¿Sola o acompañada? Espigas, tierra y sol… detrás de la alambrada.

5 de octubre, Navidad!!

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No, no me he equivocado, cuando aún no ha llegado el otoño, en mi casa hemos puesto el Belén. El nacimiento de una preciosa niña nos ha llenado de ilusiones y el corazón nos reboza de amor para darle. Ayer tarde, la llamada de un padre ilusionado me renovó el alma, -ha nacido mi hija, es tan grande que en vez de Clara tendremos que decirle Doña Clara-. Me quedé riendo un rato, después de escuchar el tono de voz más feliz del mundo, y me dije, será grande en todos los sentidos, no me cabe la menor duda. Desde que me dieron la tan agradable noticia de que sería tía, no he parado de imaginar su cara, de querer abrazarla, de regalarle cariño, pero ayer al verla, y casi sin poder explicar lo que sentí, una gran emoción me acompañó y descubrí un cúmulo de sensaciones que jamás había sentido, era ella, esa que me ha tenido nerviosa los nueve meses que se ha pasado en el dulce vientre de su madre. Cariño, si antes te quería y no sabía como eras, ahora que te conozco no te puedes imagina...