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la inocencia, lo que nunca debiéramos perder

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...luto

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Quebranto en la noche triste, asesino de escrúpulo ausente, veneno en corazón conseguiste convirtiendo al pueblo en doliente. Cabeza de odio sembrada, alma pobre y abandonada, discípulos te sobraban cuando tus manos de sangre manchabas. Luto por Sevilla corre, a duelo lloran las campanas. Tu corazón la celda encierre, y te despidas para siempre del mañana.

Pisando charcos

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Sumergida en mil cosas diferentes, caminando día a día y pisando escenarios distintos, hoy me paro de repente y analizo de qué se componen mis pisadas, ¿qué ensució mis zapatos?, ¿qué refrescó mis pies?, ¿qué me hizo resbalar?, ¿qué me ayudó a caminar más deprisa?, ¿qué me hizo tropezar?, ¿qué me hizo moverme al son de una dulce melodía?, ¿qué?. Si siempre camino de la misma forma y asegurando, en la medida de lo posible, cada paso. ¿Cuál es la explicación de sentir pisadas tan contrarias? De repente, siento un fuerte golpe que me hace tambalearme, casi me cae de boca, pero sigo hacia delante, no puedo pararme ahora, y detrás de aquella luz, esa que no nos deja ver bien del todo, encuentro una mano que, sin pensarlo dos veces, me agarra fuerte y evita mi caída. ¿Por qué lo hicieron?, ¿por qué usted me golpea?, ¿por qué usted decide ayudarme?, a caso, ¿no soy la misma persona? A veces caminas por charcos de lodo, lugar pegajoso donde se encuentran aquellos seres que llenaron sus ojos de...

La memoria

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 Con este famoso cuadro de Dalí, La persistencia de la memoria, me gustaría hacer una reflexión de lo pronto que se olvidan las buenas acciones cuando ya ha pasado el tiempo. Esos relojes blandos al igual que la memoria se deshacen, quizás hastiados del tiempo, o de sí mismos. Colgados en la rama muerta de un árbol, sobre una cabeza distorsionada que finge dormir o sobre una mesa que nerviosa busca un punto de fuga. Las agujas están paradas, o por lo menos eso reflejan, no sabemos si marchan hacia delante o hacia detrás. O si nunca más volverán a tener movimiento. Todo parece tranquilo, pasó la necesidad y nos detenemos. Todo esto lo llevo a la vida cotidiana, que agradable resulta recurrir a esas personas que nos interesan en cierto momento y que fácil es dormir la amistad que un día nos fue útil. A veces nos hacemos las típicas preguntas de ¿ya no se acordará ...?, ¿cómo se pudo olvidar tan pronto?, nos paramos a pensar perdiendo el tiempo. Es verdad que tenemos que hacer las cos...

El encuentro

Pasaban las cuatro y media de la tarde, se aproximaba la cita que ansiosa había esperado. Después de toda una semana esperando, Ariel se disponía a emprender ese viaje que tanto le agradaba a su corazón. Cada domingo se convertía en un ritual de nerviosismo y felicidad, que más tarde tendría su recompensa y haría merecedora la espera. Al despuntar la mañana del día festivo parecía que todo era mejor. Los problemas se aplazaban para otra ocasión, la mente se despejaba y los inconvenientes carecían de importancia. Sólo su confidente, persona de total confianza y con gran sentido de la prudencia, sabía hacia donde se dirigía. Y siempre le decía lo mismo, Ariel ten mucho cuidado y saludos de mi parte. Las curvas marcaban el sendero interminable que la conducían al encuentro. Nubes, del más tierno algodón, bajaban desde el cielo infinito para suavizar el asfalto. Conocía a la perfección cada palmo que recorría; señales, árboles, coches y pueblos. No había pérdida, cada domingo por la tarde...

Carta al cielo

Querida abuela, He elegido esa dirección por que las buenas personas no pueden irse a otro sitio. En estos días he recibido el apoyo de muchas personas, que con la mejor intención han querido consolarme con las típicas frases de “ya era mayor”, “no podía sufrir más”, “mejor así”. En cierta medida, no dejo de reconocer que es el ciclo de una vida que llega a su fin, pero que dura es la despedida cuando la persona que emprende el viaje hizo un gran surco en tu corazón. Fuiste maestra de mi infancia, tuyas fueron las mejores lecciones de educación que hasta ahora he recibido. Me demostrabas cada día que el rencor y la envidia nunca tienen sentido. La humildad y el amor se dejaban ver en cada una de tus acciones, todo te parecía poco para dar. El trabajo como ejemplo de vida y persona en mayúsculas. Compañera de sueños, compartiste conmigo cada una de mis noches. Me gustaba llegar y verte como dormías o como me regañabas por llegar un poco tarde. La tranquilidad de tenerte a mi lado me hac...

...silencio

Diálogo mudo el que con los ojos se hace cuando dos personas cruzan sus miradas. Pupilas chispeantes perecen mirarse en el penetrante espejo de la confidencialidad. Se va describiendo un coloquio armonioso, iniciado en las contemplaciones de dos corazones desnudos ante una sociedad sumergida en temas mundanos que carecen de total importancia. Caricias furtivas lanzadas cálidamente, manos que recorren cada poro de la forma más sensible y delicada. Numerosas son las sensaciones que recorren los sentidos; palabras sin significado, textos inacabados, voces calladas, promesas continuas, verbos conjugados, caricias infinitas... No hay nada que decir, todo está declarado, es el corazón, una vez más, el que nos ilusiona con su discurso, pregón que poco a poco va exteriorizando a través de la piel. Con el roce de los cuerpos se va eternizando la conversación más larga sin desgaste de voz. Todo fue pactado, mírame sólo mírame, déjame que toque tu alma, déjame contarte el latido de mi corazón, d...